RUTA DEL MODERNISMO, TURISMO EN BARCELONA
Los barrios y la arquitectura del modernismo catalán.
Un recorrido por las obras de Gaudí, Domènech i Montaner, Puig i
Cadafalch.
El templo de la Sagrada Família
Entre
las calles de la Marina, de Provença, de Mallorca y de Sardenya se levanta
el Templo Expiatorio de la Sagrada Família, que inicialmente fue un
proyecto neogótico diseñado por el arquitecto Francesc de Paula del
Villar. Gaudí fue el encargado de continuar la obra en 1891 y sustituyó el
proyecto original por otro mucho más ambicioso que dio como resultado la
enorme estructura actual. La Sagrada Família quiere ser una construcción
simbólica, por cuyo motivo consta de tres fachadas monumentales: la de
levante, dedicada al Nacimiento de Cristo, la de poniente, dedicada a la
Pasión y Muerte y, en el sur, la fachada de la Gloria, que es la mayor de
todas y está dedicada a la fe religiosa. Las cuatro torres de cada fachada
simbolizan, en conjunto, a los doce apóstoles. Una torre cupular que
corona el ábside es el símbolo de la Madre de Dios y las cuatro grandes
torres dedicadas a los evangelistas circundan la aguja central que
simboliza al Salvador.
El parque Güell
El parque Güell está situado en la montaña del Carmel, que con la de la
Creueta y la Muntanya Pelada separan los barrios de Gràcia y de Horta. El
financiero Eusebi Güell pensó en construir una ciudad jardín en el lugar
que ocupaba la antigua finca de Can Montaner y le encargó el proyecto a
Gaudí. Sólo se llegaron a construir dos casas dentro del recinto del
parque, que se conservó como tal y que ahora es jardín municipal. La
totalidad de la parte urbanística fue realizada entre 1900 y 1914.
El Modernismo
El modernismo es un movimiento cultural que apareció en Occidente a
finales del siglo XIX y principios del XX. Marcó las tendencias más
renovadoras de la literatura, el teatro, la arquitectura, las bellas
artes, la decoración, los muebles y otros objetos.
El movimiento recibió, según los países, nombres diferentes. En Cataluña,
Mallorca y Valencia se llamó modernisme; en el resto del Estado,
modernismo; en Francia y Bègica se llamó Arte Nouveau; en los países
anglosajones, Modern Style; en Austria, Sezessionstil; en Alemania,
Jugendstil y en Italia Liberty o Floreale.
Todos estos estilos son paralelos, pero no iguales. Tampoco son estilos
unitarios, sino que cada uno incluye diversas tendencias, en particular el
catalán, que es, de todos, el más variado, popularizado, rico y el de más
larga duración: entre 1888 y 1906, con prólogo en 1882 y epílogo en la
Primera Guerra Mundial.
El modernismo es uno de los principales atractivos de Barcelona, y lo es
hasta el punto de que muchos de los edificios modernistas están
reconocidos por la UNESCO como patrimonio de la Humanidad.
El paseo de Gràcia
En este paseo, entre las calles del Consell de Cent y de Aragó, subiendo a
la izquierda, está la famosa manzana conocida popularmente como la manzana
de la discordia, llamada así por el contraste de la arquitectura de sus
edificios, todos de la primera década del siglo XX. El edificio del
chaflán del lado mar es la casa Lleó Morera, obra de Domènech i Montaner,
de estilo floral modernista. Después se hallan dos edificios, del tipo
Lluís XV modernizado, de Enric Sagnier, y la casa Amatller, obra de Puig i
Cadafalch de estilo neogótico con ornamentación de cerámica polícroma,
seguida de la casa Batlló, con fachada de mosaico y cubierta de cerámica,
que es obra de Antoni Gaudí. Un poco más arriba, en el lado derecho del
paseo, haciendo esquina con la calle Provença, está la casa Milà -más
conocida popularmente como La Pedrera-, que fue proyectada por Gaudí poco
después de haber finalizado la construcción de la casa Batlló.
La Ruta del Modernismo
La Ruta del Modernismo, impulsada por el Ayuntamiento y otras
instituciones como la Diputación de Barcelona, nació con la ambición de
facilitar a ciudadanos y visitantes el descubrimiento de este rico
patrimonio en una propuesta de paseo que incluye comercios de prestigio,
restaurantes emblemáticos, museos y la información necesaria para entender
la génesis y el desarrollo urbano de la ciudad.
La Ruta permite acceder al interior de los principales puntos de interés
del modernismo en la ciudad, como por ejemplo el Palau Güell, el Palau de
la Música Catalana, la manzana de casas conocida popularmente como "la
manzana de la discordia", la Fundación Antoni Tàpies, la Pedrera, la
Sagrada Família, el parque Güell y el Museo de Arte Moderno.
La Ruta Europea del Modernismo tiene como objetivo extender el modelo de
la Ruta del Modernismo de Barcelona a todas las ciudades europeas con
patrimonio modernista o estilos equiparables. Dentro de esta nueva red
cultural se han integrado 69 ciudades de 29 países de tres continentes,
incluida América Latina e incluso África, representada por la ciudad de
Lüderitz (Namibia).
El Palau de la Música Catalana
En la esquina de la calle de Amadeu Vives se levanta el Palau de la Música
Catalana, obra del arquitecto Domènech i Montaner que data de 1908. El
interior del edificio es el testimonio más importante del estilo
modernista, ya que se pueden encontrar en abundancia formas realizadas con
materiales polícromos (mosaico de cerámica, cristales de color). La
temática floral y las figuras con el cuerpo de mosaico y el busto en
relieve son obra de Eusebi Arnau. A la izquierda del escenario hay una
jamba de piedra esculpida para Pau Gargallo, evocación de la canción
catalana en la persona de Clavé y las chicas de "Les Flors de Maig".
mientras que la jamba de la derecha evoca la música internacional, con el
busto de Beethoven y la cabalgata de las Valkirias. El Palau de la Música
se creó para sala de conciertos del Orfeó Català, una gran coral fundada
unos años antes por el maestro Lluís Millet que ha tenido una gran
importancia en la revaloración de la música popular catalana.
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